Cómo subir al telesilla si es tu primera vez en la nieve

Saber cómo subir al telesilla es una de las dudas que más nervios genera cuando alguien empieza a esquiar. No siempre se habla de ello, pero para muchos principiantes el remonte impone casi tanto como la primera bajada: hay que colocarse, coordinarse, sujetar bastones, sentarse en movimiento y bajar en el momento justo. Desde Las Góndolas recomendamos afrontarlo con calma, pedir ayuda si hace falta y empezar siempre por remontes sencillos antes de complicarse.

Cómo subir al telesilla: calma antes que fuerza

Lo primero que debes tener claro sobre cómo subir al telesilla es que no necesitas hacerlo con prisa ni con brusquedad. El remonte tiene su ritmo, y el personal de la estación está acostumbrado a ayudar a personas que están aprendiendo. Si es tu primera vez, lo más importante es escuchar indicaciones, mirar cómo lo hacen otros esquiadores y colocarte en la zona marcada sin adelantarte.

La clave está en mantener los esquís rectos, mirar hacia delante y dejar que la silla llegue por detrás. No intentes sentarte demasiado pronto ni girarte de golpe. Cuando notes la silla, flexiona un poco las rodillas y siéntate con naturalidad. Aprender cómo subir al telesilla requiere práctica, pero la primera vez suele ser más sencilla de lo que parece cuando se hace sin tensión.

Si estás preparando tu primera jornada completa, en nuestra entrada sobre primer día de esquí en Sierra Nevada te contamos cómo organizar llegada, material, clases y primeras pistas sin prisas.

Antes de llegar a la silla

Antes de colocarte en la fila, conviene ordenar bastones, guantes y postura. Los bastones deben ir juntos en una mano, normalmente la exterior, para que no se crucen ni molesten al sentarte. No los claves en la nieve en el momento de entrada, porque pueden desequilibrarte. También es importante mantener una distancia correcta con la persona que va delante y no empujar.

Si vas con más gente, lo mejor es que todos sepáis quién se sienta a cada lado antes de llegar al punto de carga. Las dudas de última hora generan movimientos torpes y más nervios. Si vas solo, no pasa nada: puedes avisar al personal de que eres principiante y necesitas un poco de orientación.

En Sierra Nevada hay diferentes remontes y zonas de acceso. Antes de subir, puedes consultar la web oficial de Sierra Nevada para revisar información general de la estación y planificar mejor tu jornada. Aun así, una vez allí, lo más sensato es dejarse guiar por las indicaciones visibles y por el personal de remontes.

Subir al remonte con bastones y buena posición

Subir al remonte correctamente depende mucho de la posición del cuerpo. Mantén los esquís paralelos, las rodillas ligeramente flexionadas y el peso centrado. Evita echarte hacia atrás antes de tiempo, porque eso puede hacer que pierdas equilibrio. La silla llegará sola; tú solo tienes que acompañar el movimiento y sentarte.

Una vez sentado, coloca bien los esquís hacia delante y baja la barra de seguridad cuando corresponda. Si vas con otras personas, avisad antes de moverla para evitar golpes. Durante el trayecto, mantén la calma y no balancees los esquís. Usar el telesilla no tiene misterio, pero sí requiere atención, sobre todo si es una de tus primeras veces en la nieve.

Para muchos principiantes, el mayor miedo no es subir, sino bajar. En la salida, levanta ligeramente las puntas de los esquís, mira hacia delante y prepárate para deslizarte unos metros. No intentes frenar justo bajo la silla. Sal con suavidad y aléjate hacia un lado cuando la zona lo permita.

Qué hacer si te bloqueas

Bloquearse es más habitual de lo que parece. Puede ocurrir en la fila, justo antes de sentarte o al pensar en la salida. Si notas que los nervios suben, respira, espera tu turno y pide ayuda. No pasa nada por decir que es tu primera vez. Es mucho mejor avisar que intentar hacerlo en silencio con miedo.

También ayuda haber practicado antes movimientos básicos de control. Si sabes frenar, mantener la postura y deslizarte despacio, tendrás más seguridad al salir del remonte. Por eso, desde Las Góndolas recomendamos aprender primero en zonas adecuadas y no adelantarse a pistas o remontes que todavía no corresponden a tu nivel. Para reforzar esa base, puedes leer nuestra entrada sobre frenar en cuña, una técnica esencial para ganar control al empezar.

Las clases también reducen mucho este miedo. Un profesor puede enseñarte cómo actuar en los remontes, cuándo avanzar, cómo colocarte y qué hacer al bajar. Si tienes inseguridad, te recomendamos nuestra entrada sobre clases de esquí en Sierra Nevada, especialmente si quieres comenzar con una base clara y evitar malos hábitos.

Usar el telesilla con más seguridad después de la primera vez

Usar el telesilla se vuelve más fácil cuando repites el proceso varias veces. La primera subida puede imponer, la segunda suele generar menos tensión y, poco a poco, el remonte pasa a ser una parte normal de la jornada. La progresión debe ser gradual: empieza por zonas sencillas, con salidas amplias y poca pendiente, antes de coger el remonte hacia áreas más exigentes.

Montar en telesilla también requiere elegir bien con quién vas. Si estás aprendiendo, acompáñate de personas pacientes, que no te metan prisa ni te lleven a zonas complicadas antes de tiempo. La presión externa puede convertir algo sencillo en una experiencia incómoda. En cambio, un entorno tranquilo ayuda a ganar confianza.

Si quieres conocer mejor el funcionamiento general del esquí y su entorno deportivo, puedes consultar la Real Federación Española Deportes de Invierno, una fuente útil para familiarizarte con este deporte más allá de la primera jornada.

En definitiva, saber cómo subir al telesilla no consiste en dominar una técnica compleja, sino en entender el ritmo del remonte, colocarte bien, pedir ayuda cuando lo necesites y no avanzar más rápido de lo conveniente. Con calma, clases si hacen falta y práctica en zonas fáciles, ese miedo inicial se reduce mucho. Desde Las Góndolas te recomendamos preparar tu jornada con tiempo y recordar que todos los esquiadores han tenido una primera vez.